A partir de la nueva exigencia Vargas problematiza desarrollar competencias a través de aprendizajes significativos situados en la realidad .Considero que el aprendizaje no es algo tan trivial, porque al aprender el alumno se está apropiando de la realidad del mundo, almacenando determinados datos, que al evocar esa información puede comprender nuevas realidades y presenta cambios estructurales en su cerebro, y por lo tanto obtienen en su persona en todas sus áreas (física, mental intelectual, social, etc.) que no pueden ser medibles con un examen de preguntas que solo involucra contenidos disciplinares.
La construcción del conocimiento tiene dos vertientes; una vertiente personal y otra social, cuando el alumno alcanza la capacidad de un saber desde su lógica interna, la que permite seguir profundizando en su construcción y desarrollo, decimos que ha alcanzado el dominio o adquisición de un conocimiento concreto con un contexto de realidad y amplia su campo cognoscitivo entendiendo o interpretando el conocimiento en función de la realidad con la que se relaciona, se encuentra frente a una capacidad, cuando esta capacidad la manifiesta y permite la aplicación del conocimiento sobre una realidad específica para su transformación, está situado entonces en el dominio de las habilidades que le permiten el desarrollo de una competencia la cual no es evaluable con una simple pregunta sino como ya conocemos en esta educación basada en competencias existen rúbricas de evaluación que nos permiten valorar si el alumno realmente es capaz o no .
Para lograr este propósito, los profesores tenemos un papel fundamental debido a que nuestra función incluye no sólo de facilitadores de información sino también como asesor y creador de recursos ya que la movilización de saberes (saber hacer con saber y con conciencia respecto del impacto de ese hacer) se manifiesta tanto en situaciones comunes de la vida diaria como en situaciones complejas y ayuda a visualizar un problema, determinar los conocimientos pertinentes para resolverlo, reorganizarlos en función de la situación, así como extrapolar o prever lo que falta. Debemos además proporcionar una retroalimentación productiva, para guiar al aprendiz e infundirle una motivación específica. Proporcionar familiaridad. Explicar mediante ejemplos. Guiar el proceso cognitivo. Fomentar estrategias de aprendizaje. Crear un aprendizaje situado cognitivo, así que como mediadores, somos los responsables de elegir y seleccionar los contenidos (formas de saber) y los métodos (formas de hacer) más adecuados para tratar de desarrollar las capacidades previstas.Por todo esto como mencioné anteriormente la medición de los aprendizajes no puede realizarse a partir de unas simples preguntas, si las competencias tienen expresión en un saber hacer fundamentado en un saber, la evaluación debe considerar no solo lo que el estudiante sabe sino lo que hace con ese conocimiento en los diferentes contextos, o sea evaluar su actuar en esos diferentes contextos, y para esto tenemos que diseñar diferentes posibilidades de evaluación (rubrica) donde se refleje la diversidad de los posibles contextos en los que se pueda dar la ejecución, ya que las competencia no son observables por sí misma, entonces tenemos que deducirlas a través de desempeños o acciones especificas.
La construcción del conocimiento tiene dos vertientes; una vertiente personal y otra social, cuando el alumno alcanza la capacidad de un saber desde su lógica interna, la que permite seguir profundizando en su construcción y desarrollo, decimos que ha alcanzado el dominio o adquisición de un conocimiento concreto con un contexto de realidad y amplia su campo cognoscitivo entendiendo o interpretando el conocimiento en función de la realidad con la que se relaciona, se encuentra frente a una capacidad, cuando esta capacidad la manifiesta y permite la aplicación del conocimiento sobre una realidad específica para su transformación, está situado entonces en el dominio de las habilidades que le permiten el desarrollo de una competencia la cual no es evaluable con una simple pregunta sino como ya conocemos en esta educación basada en competencias existen rúbricas de evaluación que nos permiten valorar si el alumno realmente es capaz o no .
Para lograr este propósito, los profesores tenemos un papel fundamental debido a que nuestra función incluye no sólo de facilitadores de información sino también como asesor y creador de recursos ya que la movilización de saberes (saber hacer con saber y con conciencia respecto del impacto de ese hacer) se manifiesta tanto en situaciones comunes de la vida diaria como en situaciones complejas y ayuda a visualizar un problema, determinar los conocimientos pertinentes para resolverlo, reorganizarlos en función de la situación, así como extrapolar o prever lo que falta. Debemos además proporcionar una retroalimentación productiva, para guiar al aprendiz e infundirle una motivación específica. Proporcionar familiaridad. Explicar mediante ejemplos. Guiar el proceso cognitivo. Fomentar estrategias de aprendizaje. Crear un aprendizaje situado cognitivo, así que como mediadores, somos los responsables de elegir y seleccionar los contenidos (formas de saber) y los métodos (formas de hacer) más adecuados para tratar de desarrollar las capacidades previstas.Por todo esto como mencioné anteriormente la medición de los aprendizajes no puede realizarse a partir de unas simples preguntas, si las competencias tienen expresión en un saber hacer fundamentado en un saber, la evaluación debe considerar no solo lo que el estudiante sabe sino lo que hace con ese conocimiento en los diferentes contextos, o sea evaluar su actuar en esos diferentes contextos, y para esto tenemos que diseñar diferentes posibilidades de evaluación (rubrica) donde se refleje la diversidad de los posibles contextos en los que se pueda dar la ejecución, ya que las competencia no son observables por sí misma, entonces tenemos que deducirlas a través de desempeños o acciones especificas.
Saludos.
Elizabeth.
